REGIÓN DE AYSÉN – La Fundación Nativos ha publicado el informe del primer semestre de 2026 de su Sistema de Evaluación de Experiencias Nativas (SEEN), revelando un impacto profundo en los estudiantes de la Región de Aysén. El estudio, realizado en el Parque Escuela Kaikén bajo el convenio con el SLEP Aysén, analizó las vivencias de 72 estudiantes pertenecientes a cuatro establecimientos: Escuela Baquedano, Escuela Valle Simpson, Liceo Josefina Aguirre y Liceo Ricardo Navarrete.
Los hallazgos principales muestran una satisfacción excepcional, con notas promedio de 4,8 sobre 5 por parte de los alumnos, y una calificación perfecta (5,0) otorgada por padres y docentes. Según el documento original, la principal demanda de todos los estamentos es unánime: extender la duración y frecuencia de estas inmersiones.
Autonomía y cambios en el hogar
Uno de los resultados más sólidos estadísticamente es el fortalecimiento de la Autonomía. Las familias reportan cambios concretos en la conducta doméstica; entre el 73% y el 86% de los apoderados observaron a sus hijos con mayor iniciativa para resolver situaciones solos y colaborar en quehaceres como cocinar o lavar la loza. Este avance fue especialmente notorio en las estudiantes mujeres y en los alumnos de la Escuela Valle Simpson.



El fenómeno de la «Recalibración»
En la dimensión de Ecología, el informe identifica un fenómeno de «recalibración» en la autopercepción de los jóvenes. Aunque las notas de autoevaluación bajaron levemente, los analistas sugieren que, tras habitar un ecosistema prístino, los estudiantes elevan su estándar de exigencia y conocimiento, volviéndose más críticos con su propio desempeño. No obstante, los docentes coinciden en que el interés por el territorio y el cuidado del entorno aumentan de forma unánime.
Desconexión digital como motor
La necesidad de alejarse de las pantallas se ha consolidado como un eje estructural. El 15% de los postulantes declara la desconexión tecnológica como su motivación principal, cifra que sube al 23% en aquellos estudiantes que ya han vivido la experiencia previamente y deciden regresar.
El informe concluye que el SEEN se ha consolidado como un sistema de medición maduro, capaz de documentar cómo el «arte de vivir bien» se traduce en mejores redes de convivencia y habilidades prácticas que perduran más allá de los cuatro días de inmersión en el bosque.

