Hablemos
Corredor central de madera de una Escuela Parque: mesas de taller, estudiantes trabajando y el paisaje abierto al costado

Sello 4 · El lugar para las experiencias periódicas

Todo el espacio educa, no solo el aula

Las experiencias periódicas requieren nueva infraestructura dentro de escuelas y liceos, porque la arquitectura es un habilitante fundamental de la pedagogía.

Las experiencias periódicas requieren nueva infraestructura dentro de escuelas y liceos, porque la arquitectura es un habilitante fundamental de la pedagogía.

Por qué una Escuela Parque

Nuevos espacios pedagógicos para las Experiencias Nativas

La Educación Moderno-Nativa no es posible si no disponemos de nueva infraestructura en las escuelas y liceos, ya que la arquitectura es un habilitante fundamental para la pedagogía de las Experiencias Nativas.

El desafío de integrar arquitectónica y pedagógicamente la transmisión equilibrada de conocimientos teóricos y Experiencias Nativas constituye la médula de este sello: imaginar una escuela que sea capaz de nutrir el tejido de la vida de los estudiantes con procesos de enseñanza que vinculen el territorio, las materias y los saberes vivos en una propuesta coherente y arraigada.

Una educadora muestra una lámina a un grupo de estudiantes reunidos en torno a una mesa con conservas y mermeladas

Las intenciones

Tres intenciones generales para pensar la escuela

  1. Espacio para el cultivo de la virtud

    Pensar la escuela como espacio para el cultivo de las habilidades fundamentales para sustentar el buen vivir.

  2. Un viaje libre pero sostenido

    Pensar la escuela como un viaje libre, pero sostenido, por las experiencias que sustentan la vida en primera instancia: subsistir, habitar y existir.

  3. Lugar de brote para las sabidurías

    Pensar la escuela como lugar de brote para las sabidurías, los saberes vivos y las prácticas indisciplinadas.

Las directrices espaciales

Cuatro directrices espaciales de la propuesta

Se debe resguardar la posibilidad de una escuela navegable, con espacios auténticos, cotidianos y permeables.

Navegables

Los recintos deben proponer la posibilidad de navegar la pedagogía en sus diferentes expresiones, derrocando la idea de que el aula es el único y más relevante espacio de aprendizaje. Esta propuesta busca que la totalidad de la escuela eduque al esconder un asombro o al enseñar con los rayos de sol, o en el encuentro con un rincón significativo, una biblioteca, taller o banca para sentarse a dialogar. La obra enseña desde sus paredes, ventanas y espacialidades.

Auténticos

Los recintos deben permitir experimentarlos en su diferencia. Hay espacios para las experiencias y otros para los conocimientos, para el juego, el ocio y el encuentro. Cada uno de ellos debe disponerse de manera que el tránsito constituya un relato diverso que sea reflejo de la vida, desarticulando la idea de estandarizar las miradas sobre la existencia.

Cotidianos

Los recintos deben simbolizar un hogar común, pero con una impronta trascendental, inspiradora y significativa. La escuela debe permitir sentirse en casa para vincular el aprendizaje con la vida misma. La escuela es un hogar común que nos enseña a cultivarnos para sostener un buen vivir.

Permeables

Los recintos deben relacionarse con el «afuera» como la continuidad de un vínculo irrenunciable con el territorio. La escuela debe permitir que el paisaje lejano y próximo sea protagonista y fuente del aprendizaje.

La propuesta sustancial

Tres educadores ordenan la escuela

El acto pedagógico es el resultado de articular tres momentos: el territorio que nos interpela, la experiencia que nos desafía y la virtud que germina. La arquitectura los ordena en el espacio.

Circulación central

Las Experiencias Nativas como primer educador. Un gran corredor navega desde el ingreso hasta el término de la obra y pone los saberes vivos ante todo lo otro.

Módulos de aulas

El aula como segundo educador. De la circulación central nacen los módulos del conocimiento ilustrado, pensados como derivadas de las experiencias.

El afuera

El territorio como tercer y más amplio educador. Corredor y aulas se relacionan visual y peatonalmente con el afuera próximo y lejano.

Esquema del programa de una Escuela Parque: un eje principal de circulación y producción del que se desprenden los ramales hacia párvulo, básica, media, computación, cocina y comedor, gimnasio y cancha, con las Experiencias Nativas y la granja y los huertos sobre el eje
El eje principal de circulación y producción articula los niveles educativos, los espacios de apoyo y las Experiencias Nativas.

Estas estrategias sustanciales deben ser acogidas por el Proyecto Educativo Institucional, asegurando el uso de los espacios para las Experiencias Nativas en correcto equilibrio con el uso de los espacios para la transmisión de conocimientos ilustrados.

Más allá de la obra

Una Escuela Parque no siempre requiere una obra nueva

Puede nacer habilitando un parque o un taller nativo en un recinto existente.

Bitácora

El caso de Valle Simpson

En la Escuela Rural de Valle Simpson recuperamos un sector del antiguo internado y lo convertimos en un taller donde el cuerpo es el actor principal del aprendizaje.

Las actividades incluyen tallado, teatro, fermentos y naturalismo, integrando saberes locales y a maestros del territorio.

Sala de taller recuperada en la Escuela Valle Simpson, con mesa de herramientas y muros rojos

Escuelas y liceos

¿Quieres que tu escuela o liceo sea una Escuela Parque?

Fundación Nativos declara indispensable la incorporación de nuevos elementos arquitectónicos y nuevos espacios pedagógicos para las Experiencias Nativas.